Este se trataba de una especie de autopista que contenía un simpático pájaro amarillo llamado pico pico. El chiste era verlo recorrer el camino, tomando pelotitas con su pico y subiendo hasta donde estaba el nido con sus pajaritos.
Posteriormente los soltaba dentro haciendo una pantomima muy entretenida, de darle de comer. Funcionaba con pilas, como cualquier otra autopista de la época, aunque estos literalmente se acababan en cuestión de minutos.
Como fuera es un recuerdo que comparto con ustedes, y los que se hayan podido acordar dibujaran una sonrisa por el resto del día.
































