Clémentine, o la Burbuja Azul, como la conocimos en América Latina, es una producción franco-japonesa lanzada en 1985. La serie, creada por Bruno-René Huchez, es acerca de la pequeña Clémentine, una dulce niña francesa que, a raíz de un accidente de aviación, ha quedado confinada a una silla de ruedas. Ella viaja junto con su familia alrededor del globo, buscando un tratamiento que la ayude a volver a caminar, pero como suele suceder en series animadas como ésta, resulta que ella ya puede viajar, mucho más lejos de lo que sus piernas jamás la podrían llevar, gracias a la magia de la fantasía.

Clémentine viaja a través del tiempo y el espacio, y conoce figuras famosas de la historia (Tutankhamen) y la literatura (Oliver Twist, Pinocho), acompañada de su gato Hélice y de su mágica protectora, Héméra, quien le ayuda a mantenerse lejos de las garras del demonio Malmoth (un ser infernal que desea poseer el alma de Clementine para siempre). Clementine es un gran ejercicio de narración fantástica, donde revisitamos viejas historias y leyendas de un modo inteligente y sin los sentimentalismos azucarados que se podrían esperar de una serie así.

Se trataba de una serie demasiado bizarra para mi gusto. Por lo menos en aquellos años tendía a aburrirme, aun así la idea central es interesante y viéndola con el paso del tiempo los simbolismos e interpretación personales son bastante interesantes.
Intro de la serie, transmitido en la época.
Quien la haya recordado, o haber tenido pesadillas de niño con el demonio Malmoth, espero haberle dibujado una sonrisa por el resto del día.
Extracto de la serie, en audio latino transmitido en los ochentas