lunes, 6 de octubre de 2014

Lapicero de puntillas intercambiables

Durante los ochentas era de rigor que alguien en el salón tuviera estos lapiceros con las puntillas incluidas. Se trataba de un ingenioso sistema donde el lapicero hueco, podía guardar apiladas las puntillas afiladas, que sobra decir escribían excelentemente.


Se podían encontrar en papelería y puestos afuera de la escuela, si alguien logro recordarlos que dibuje una sonrisa hasta la próxima publicación.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

gracias por generar la sonrisa!

recuerdo que los que mas me gustaban, por ser niño, eran los de camuflaje militar verde :)

Elmer Homero dijo...

Yo tuve varias de estas pero tenían un enorme problema, según recuerdo: la "tapita" que sostenía todas las puntillas siempre terminaba por aflojarse, así que era imposible después de un corto tiempo, sostener las puntillas dentro. Y recuerdo que era muy frustante

Sal dijo...

Uyyyy aun recuerdo a mis hermanas y companieras de secun quiene tenian estos lapiceros que por cierto luego luego se desgastaban pero eran muy divertidos y de super moda. Como dijo Elmer, la tapa se aflojaba por la presion al escribir y terminaba cayendose asi que algunos por ahi le ponian diurex para sostenerla. En lo personal tuve creo solo uno porque a mi siempre me gustaron los clasicos lapiceros transparentes del .7 o .5 que tambien fueron comercialmente introducidos en esas epocas 80eras!!!
Gracias por el super recuerdo!

Erick RO dijo...

Pues yo fui niño en los 90's y las recuerdo perfectamente cuando hiba a primaria. Nomas las comprabamos por los diseños que tenia dibujados. Saludos

Anónimo dijo...

Recuerdo que una compañera me regaló uno diciendo que me lo había dado porque "le gustaba".

Recuerdos de los primeros amores de primaria.

Malu Caballero Martînez dijo...

Yo tuve el lapicero decla foto y otros que también eran de frutitas :)

foreveralone dijo...

Si, pero si se te perdía una de las puntitas valpia madres.

dra_katz dijo...

Recuerdo haber tenido de esos lapiceros y también venían con gomas o con puntas de colores, me encantaban, algunas veces el tubito donde venían las puntillas tenía aroma, eran lo máximo.